Adéntrate en un cálido interior de granito donde la carpintería dorada, los retablos tallados y la suave luz natural crean una atmósfera tranquila y contemplativa. La nave elíptica atrae tu mirada hacia el altar mayor ricamente decorado, mientras que la tumba del arquitecto Nicolau Nasoni añade un toque histórico personal. La galería que rodea esta nave es también un elemento único, con una vista del conjunto de la iglesia.